14/3/09

Yo opino...

Lost!

Así está el país: "Lost!". Como la famosísima serie, como el hit de Coldplay. A veces me pongo a pensar qué estoy haciendo sentado frente a una computadora, escribiendo como si fuese alguien importante, usando neuronas al reverendísimo pedo. ¿Por qué? Porque en este país los intelectuales se van a la mierda (léase: Chile, España, Uruguay... hasta África) para no quedarse a ver cómo lo hunden los vivos de la farándula, los dueños de los medios de comunicación y los justicialistas no peronistas.

Si usted me conoce, se estará preguntando: "¿Qué le pasó a Ezequiel, para que putee de esa manera?". Señora, señor; chico, chica. Sucede que si bien es conocida mi opinión de que este país se esta yendo al carajo cada día, trato de no darle bola a los actores sociales que ya nombré, para no hacerme mala sangre. Pero hoy, la gota rebalsó el vaso. Ya estoy dejando de ver el vaso un poco lleno, sino casi vacío, con esto: "Cumbio llegó al New York Times".

No, señora, ¡no se ría! No estoy siendo sarcástico, ¡es la verdad! Cumbio, el chico flogger más famoso del país, cruzó las fronteras al país de las oportunidades, USA. ¿Cuál fue el motivo? Bueno, por un momento pensé que le darían el premio Nobel de la Paz por sus actividades en defensa del Medio Ambiente y los Derechos Humanos por lo que sucede con la pobreza en el Chaco (¡Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!), pero no fue así. Hasta en un momento, creí que le hacían una nota porque hace poco escribí algo sobre ella... ¡ja!

Sucede que esta mañana, el diario neoyorquino publicó una nota en la que lo ponía como... el perfil del sábado. Supongo que estaban entre él y Borges, pero Cumbio nos identificaba más a los adolescentes, asi que...

La nota:
"Agustina Vivero lo logró. Después de aparecer en todos los canales de televisión, de dar entrevistas a todos los medios, de tener su libro, de actuar en teatro y de filmar publicidades, ahora la flogger logró salir en el New York Times. Bajo el título de "En Argentina, una cámara y un blog hacen una estrella", el diario eligió a Cumbio como el perfil de sábado.

Agustina, más conocida como Cumbio (le dicen así porque le gusta la cumbia), salió hoy en el diario estadounidense, donde en un artículo muy extenso cuenta su ascenso a la fama y analiza la situación de los floggers en el país. Es que el caso de Cumbio dejó al descubierto la realidad de miles de chicos que se sacan fotos y las suben a Internet para mostrarse.

En el perfil, Cumbio cuenta que cuando la gente la ve en la calle "a veces se ponen a llorar o quieren abrazarne y besarme. O de repente me odian. Es todo muy raro". Además agregó que ella se va "a diverter mientras dure. Cuando se termine, listo. Pero siempre tendré las fotos"


Fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/03/14/um/m-01877190.htm

Esa fue la nota. Si no la quiso leer, no hay problema, está bien. Yo tampoco quise, pero la curiosidad me comía por dentro. En fin. Según Cumbio, cuando lo ven por la calle, la gente se pone a llorar y lo quiere besar. ¿Y qué? A mi me pasa lo mismo con Ivan Manetta, y no salgo en "El Norte" a publicarlo... ja.

Cumbio lo logró. Logró el "Sueño criollo". Sin duda. Logró alcanzar niveles de popularidad tan altos que haría vomitar a Nazarena Velez.

Y uno se pregunta:
- ¿Quién tiene la culpa?
- El gobierno, obvio. - dice otro colgado.
- Y sí. Viste que Cristina se gasta 5.000 lucas en productos para belleza y no abre más escuelas o se encarga de la educación. - agrega el verdulero.
- ¡Tinelli tiene la culpa! ¡Nos llena la televisión de peleas de gatos! - grita la vecina.
- Acá tienen que volver los militares. - el viejo de la esquina afirma con el diario Clarín bajo el brazo.
- A mi no me diga nada, yo no voté a los Kirchner. Yo voté en blanco. - se excusa la ama de casa que viene del supermercado.
Entonces un joven que espera el colectivo y escucha el debate, simplemente piensa:
- En realidad, nosotros tenemos la culpa. Gracias a Dios, vivimos en una democracia y no estamos obligados a nada. Si queremos, apagamos la tele y leemos un libro para pensar. Y si no, miramos a Tinelli y a la mañana nos quejamos de ello. O simplemente nos quejamos durante 4 años de un gobierno que no votamos, porque no tuvimos las agallas de elegir a uno. O ni vamos a votar, y exigimos que vuelva gente que vamos a echar. El pueblo tiene el gobierno que se merece.

En fin. Creo que lo de Cumbio me afectó demasiado. Aparte este día fue muy caluroso y un bajón en varios niveles. Me parece que si queremos que las cosas cambien, tenemos que empezar a laburar nosotros en muchos aspectos. Que se yo, está en uno. Yo no creo que después de escribir esto me vaya a leer un libro de Marx o a donar ropa, porque lamentablemente no soy así. Pero voy a seguir manteniendo mi personalidad e ideas fijas. Cuando me toque votar, votaré. Cuando me toque opinar, opinaré. Ahora, cuando me toque reclamar, primero voy a pensar qué es lo que la gente o el país puede esperar de mí.

Porque, mientras tanto, nadie espera nada de gente como Cumbio.


Ezequiel J.

P.D: Me olvidé de agradecerle a Eric, que me pasó el artículo. Un pibe que sí fue a reclamar algo el... ¿jueves? Sí, jueves a la tarde. Por más seguridad en nuestra ciudad. Pero obvio, no era importante, Eric. Por eso salió Cumbio en NY Times y vos no.

1 comentario:

  1. Ya esta, me deprimiste. me voy a suicidar con una galletita de agua...


    xD

    Pero que carajo! Como puede ser que a esa vaga la pongan en el NYT? SE VE QUE NO TENIAN NADA QUE PUBLICAR!!!!


    que desastre...

    me da verguenza ajena.

    como sea, como siempre muy buena la nota XD

    Salute!

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